[14.9] ¿No os habéis enterado de lo que pasó a quienes os precedieron: el pueblo de Noé, los aditas, los tamudeos, y los que les sucedieron, que sólo Alá conoce? Vinieron a ellos sus enviados con las pruebas claras, pero llevaron las manos a sus bocas y dijeron: «No creemos en vuestro mensaje y dudamos seriamente de aquello a que nos invitáis».
[14.10] Sus enviados dijeron: «¿Es posible dudar de Alá, creador de los cielos y de la tierra? Él os llama para perdonaros vuestros pecados y remitiros a un plazo fijo». Dijeron: «No sois más que unos mortales como nosotros. QuerĂ©is apartarnos de los dioses a los que nuestros antepasados servĂan. ¡Aportadnos, pues, una autoridad evidente!»
[14.21] Todos comparecerán ante Alá. Los dĂ©biles dirán entonces a los altivos: «Nosotros os seguĂamos. ÂżNo podrĂais ahora servirnos de algo contra el castigo de Alá?» Dirán: «Si Alá nos hubiera dirigido, os habrĂamos dirigido. Da igual que nos impacientemos o que tengamos paciencia: no tenemos escape...»
[14.22] El Demonio dirá cuando se decida la cosa: «Alá os hizo una promesa de verdad, pero yo os hice una que no he cumplido. No tenĂa más poder sobre vosotros que para llamaros y me escuchasteis. ¡No me censurĂ©is, pues, a mĂ, sino censuraos a vosotros mismos! Ni yo puedo socorreros, ni vosotros podĂ©is socorrerme. Niego que me hayáis asociado antes a Alá». Los impĂos tendrán un castigo doloroso,