[59.2] Él es Quien expulsó de sus viviendas a los de la gente de la Escritura que no creÃan, cuando la primera reunión. No creÃais que iban a salir y ellos creÃan que sus fortalezas iban a protegerles contra Alá. Pero Alá les sorprendió por donde menos lo esperaban. Sembró el terror en sus corazones y demolieron sus casas con sus propias manos y con la ayuda de los creyentes. Los que tengáis ojos ¡escarmentad!
[59.7] Lo que Alá ha concedido a Su Enviado, de la población de las ciudades, pertenece a Alá, al Enviado. a sus parientes, a los huérfanos, a los pobres y al viajero. Para que no vaya de nuevo a parar a los que de vosotros ya son ricos. Pero, si el Enviado os da algo, aceptadlo. Y, si os prohÃbe algo, absteneos. Y ¡temed a Alá! Alá castiga severamente.
[59.11] ¿No has visto a los hipócritas, que dicen a sus hermanos infieles de los de la gente de la Escritura: «Si os expulsan, nos iremos, ciertamente, con vosotros, y nunca obedeceremos a nadie que nos mande algo contra vosotros. Y si os atacan, ciertamente, os auxiliaremos»? Alá es testigo de que mienten.