[9.3] Proclama de Alá y Su Enviado, dirigida a los hombres el dÃa de la peregrinación mayor. «Alá no es responsable de los asociadores, y Su Enviado tampoco. Si os arrepentÃs será mejor para vosotros. Pero, si volvéis la espalda, sabed que no escaparéis de Alá». ¡Anuncia a los infieles un castigo doloroso!
[9.24] Di: «Si preferÃs vuestros padres, vuestros hijos varones, vuestros hermanos, vuestras esposas, vuestra tribu, la hacienda que habéis adquirido, un negocio por cuyo resultado teméis y casas que os placen, a Alá y a Su Enviado y a la lucha por Su causa, esperad a que venga Alá con Su orden...» Alá no dirige al pueblo perverso.
[9.36] El número de meses, para Alá, es de doce. Fueron inscritos en la Escritura de Alá el dÃa que creó los cielos y la tierra. De ellos, cuatro son sagrados: ésa es la religión verdadera. ¡No seáis injustos con vosotros mismos no respetándolos! ¡Y combatid todos contra los asociadores como ellos también combaten todos contra vosotros! Y sabed que Alá está con los que Le temen.
[9.37] El mes intercalar no significa más que un incremento en la incredulidad, con la que se extravÃan los infieles. Lo declaran profano un año y sagrado otro año, para estar de acuerdo con el número de lo que Alá ha declarado sagrado, declarando asà profano lo que Alá ha declarado sagrado. La malicia de sus obras ha sido engalanada, pero Alá no dirige al pueblo infiel.
[9.40] Si le negáis auxilio, Alá sà que le auxilió cuando, expulsado por los infieles, con un solo compañero, le decÃa a éste estando los dos en la cueva: «¡No estés triste! ¡Alá está con nosotros!» Alá hizo descender sobre él Su sakina y le reforzó con legiones invisibles a vuestros ojos. Alá puso Su Palabra por encima de la palabra de los infieles.. Alá es poderoso, sabio.
[9.69] Lo mismo les pasó a los que os precedieron. Eran más fuertes que vosotros, más ricos y tenÃan más hijos. Disfrutaron de su parte. Disfrutad vosotros también de vuestra parte, como vuestros antecesores disfrutaron de la suya. Habéis parloteado igual que ellos. Vanas fueron sus obras en la vida de acá y vanas lo serán en la otra. Ésos son los que pierden.
[9.70] ¿No se han enterado de lo que pasó a quienes les precedieron: el pueblo de Noé, los aditas, los tamudeos, el pueblo de Abraham, los madianitas y los de las vueltas de arriba abajo? Sus enviados vinieron a ellos con las pruebas claras. No fue Alá quien fue injusto con ellos, sino que ellos lo fueron consigo mismos.
[9.74] Juran por Alá que no han profesado la incredulidad, cuando la verdad es que sÃ. Han apostado después de haber abrazado el islam. Aspiraban a algo que no han conseguido y han quedado resentidos sólo por no haber obtenido más que aquello con que Alá y Su Enviado les han enriquecido, por favor Suyo. SerÃa mejor para ellos que se arrepintieran. Si vuelven la espalda, Alá les infligirá un castigo doloroso en la vida de acá y en la otra. No encontrarán en la tierra amigo ni auxiliar.
[9.94] Se excusarán ante vosotros cuando volváis a ellos. Di: «¡No os excuséis! ¡No vamos a creeros! Alá ya nos ha informado acerca de vosotros. Alá y Su Enviado verán vuestras obras. Luego, se os devolverá al Conocedor de lo oculto y de lo patente y ya os informará Él de lo que hacÃais».
[9.100] Alá está satisfecho de los más distinguidos -los primeros de los emigrados y de los auxiliares-, y de quienes les siguieron en sus buenas obras. Ellos también estarán satisfechos de Él, Que les ha preparado jardines por cuyos bajos fluyen arroyos en los que estarán eternamente, para siempre. ¡Ése es el éxito grandioso!
[9.111] Alá ha comprado a los creyentes sus personas y su hacienda, ofreciédoles, a cambio, el JardÃn. Combaten por Alá: matan o les matan. Es una promesa que Le obliga, verdad, contenida en la Tora. en el Evangelio y en el Corán. Y ¿quién respeta mejor su alianza que Alá? ¡Regocijaos por el trato que habéis cerrado con É1! ¡Ése es el éxito grandioso!
[9.118] Y a los tres que fueron dejados atrás hasta que la tierra, a pesar de su vastedad, les resultó angosta, y sus espÃritus se angustiaron también, y creyeron que no habÃa más refugio contra Alá que Él mismo. Luego, se volvió a ellos para que se arrepintieran. Alá es el Indulgente, el Misericordioso.
[9.120] Los medineses y los beduinos que acampan a su alrededor no deben quedarse a la zaga del Enviado de Alá ni preferir el bienestar propio al de él. Si lo hacen asÃ, no padecerán sed, ni fatiga, ni hambre por Alá. Todo suelo que pisen, para irritación de los infieles, y toda ventaja que obtengan sobre el enemigo, serán inscritos como obra buena. Alá no deja de remunerar a quienes hacen el bien.