[22.5] ¡Hombres! Si dudáis de la resurrección, Nosotros os hemos creado de tierra; luego, de una gota; luego, de un coágulo de sangre; luego, de un embrión formado o informe. Para aclararos. Depositamos en las matrices lo que queremos por un tiempo determinado; luego, os hacemos salir como criaturas para alcanzar, más tarde, la madurez. Algunos de vosotros mueren prematuramente; otros viven hasta alcanzar una edad decrépita, para que, después de haber sabido, terminen no sabiendo nada. Ves la tierra reseca, pero, cuando hacemos que el agua baje sobre ella, se agita, se hincha y hace brotar toda especie primorosa.
[22.18] ¿No ves que se prosternan ante Alá los que están en los cielos y en la tierra, asà como el sol, la luna, las estrellas, las montañas, los árboles, los animales y muchos de los hombres? Esto no obstante, muchos merecen el castigo. No hay quien honre a quien Alá desprecia. Alá hace lo que Él quiere.
[22.36] Entre las cosas sagradas de Alá os hemos incluido los camellos de sacrificio. Tenéis en ellos bien. ¡Mencionad, pues, el nombre de Alá sobre ellos cuando están en fila! Y cuando yazcan sin vida, comed de ellos y alimentad al mendigo y al necesitado. Asà los hemos sujetado a vuestro servicio. Quizás, asÃ, seáis agradecidos.
[22.40] A quienes han sido expulsados injustamente de sus hogares, sólo por haber dicho: «¡Nuestro Señor es Alá!» Si Alá no hubiera rechazado a unos hombres valiéndose de otros, habrÃan sido demolidas ermitas, iglesias, sinagogas y mezquitas, donde se menciona mucho el nombre de Alá. Alá auxiliará, ciertamente, a quienes Le auxilien. Alá es, en verdad, fuerte, poderoso.
[22.72] Cuando se les recitan Nuestras aleyas como pruebas claras, adviertes la disconformidad en los rostros de los infieles. Poco les falta para arremeter contra quienes les recitan Nuestras aleyas. Di: «No sé si informaros de algo peor aún que eso: el Fuego, con que Alá ha amenazado a los infieles». ¡Qué mal fin...!
[22.78] ¡Luchad por Alá como Él se merece! Él os eligió y no os ha impuesto ninguna carga en la religión! ¡La religión de vuestro padre Abraham! Él os llamó 'musulmanes' anteriormente y aquÃ, para que el Enviado sea testigo de vosotros y que vosotros seáis testigos de los hombres. ¡Haced la azalá y, dad el azaque! ¡Y aferraos a Alá! ¡Él es vuestro Protector! ¡Es un protector excelente, un auxiliar excelente!